Este informe, elaborado por la Coalición contra la Minería Ilegal en la Amazonía (CMIA), una alianza de organizaciones de Bolivia, Brasil, Colombia, Perú y Venezuela, examina cómo la minería ilegal de oro está acelerando la crisis climática, destruyendo ecosistemas y violando los derechos humanos en toda la cuenca amazónica.
A través de datos satelitales, investigaciones de campo y testimonios de comunidades indígenas y locales, el informe expone la dinámica regional de un problema que trasciende las fronteras y exige una acción internacional coordinada.
Destaca la urgente necesidad de fortalecer la gobernanza ambiental, garantizar la justicia para las comunidades afectadas y reconocer a los pueblos indígenas como actores clave en la protección del bosque tropical más grande del mundo.
